Japón donó suplementos médicos a China y puso en las cajas un poema budista:
“Tenemos diferentes montañas y ríos, pero compartimos el mismo sol, la misma luna y el mismo cielo”.

Después, China envió mascarillas médicas a Italia y colocó en las cajas un poema de Séneca, antiguo filósofo romano:
“Somos olas del mismo mar, hojas del mismo árbol, flores del mismo jardín”.