Vemos al Sufismo, no como una ideología que moldea a la gente hacia la manera correcta de creencia o de acción, pero como un arte o ciencia que puede ejercer una influencia benéfica en individuos o sociedades, de acuerdo con las necesidades de esos individuos y sociedades.

Hall: ¿Necesita la sociedad occidental esta infusión de pensamiento Sufi?

Shah: La necesita por la misma razón que cualquier otra sociedad la necesita, pues le brinda a uno algo que no se puede obtener en ningún otro lado. Por ejemplo, el pensamiento Sufi hace más eficiente a una persona. Un relojero se transforma en un mejor relojero. Un ama de casa se vuelve una mejor ama de casa. Cuando alguien dijo algo así en California el año pasado, 120 hippies se levantaron y salieron del recinto. No esperaron a escuchar que no serían forzados a ser más eficientes.

Hall: Pero debe haber algo más acerca de ello que la eficiencia.

Shah: Por supuesto. No intentaría vender al Sufismo puramente como un medio hacia la eficiencia, incluso cuando lo hace a uno más eficiente de diversas maneras. Pienso que el Sufismo es importante porque le permite a uno desapegarse de la vida y verla lo más cercanamente posible a su propia realidad. La experiencia Sufi tiende a producir el tipo de persona que es calma, no porque no puede alterase, sino porque sabe que excitándose debido a un evento o problema no er ou un efecto duradero.

Hall: ¿Diría usted que quizá le daría a una persona una perspectiva de los problemas de esta era, similar al panorama que podría tener actualmente de los problemas del siglo 16?

Shah: Así es. Y semejante panorama le quita hierro a casi cualquier tipo de disputa. En vez de convertirse en el típico filósofo oriental que dice: “toda realidad es imaginación. ¿Por qué habría de preocuparme del mundo?”, comienzas a ver vías alternativas de acción.

Por ejemplo, algunos de las personas más distinguidas de este país pasan muchísimo tiempo saltando en la Trafalgar Square agitando sus pancartas que condenan a las varias bestias sucias de este mundo. Semejante comportamiento hace que las sucias bestias se sientan encantadas al ver que son tan importantes y los saltadores tan impotentes. Si los saltadores de la Trafalgar Square tuviesen una visión objetiva de su comportamiento, lo abandonarían. Primero, verían que solamente le están dando ayuda y confortando al enemigo, y segundo, serían capaces de ver cómo hacer algo acerca de las sucias bestias… si es que realmente fuese necesario hacer algo al respecto.

Hall: En otras palabras, el Sufismo podría ayudarnos a resolver algunos de los enormes problemas sociales, políticos y ambientales que nos enfrentan.

Shah: La gente habla del Sufismo como si fuera una adquisición de poderes. La metafísica Sufi incluso ha obtenido una reputación mágica. La verdad es que el estudio y desarrollo Sufi le da a uno capacidades que antes no tenía. Uno no se abstendría de matar simplemente porque matar es malo. En cambio, uno sabría que matar es innecesario y además, qué es lo que uno tendría que hacer para lograr que la humanidad sea más feliz y capaz de alcanzar mejores objetivos. Es para esto que existe el conocimiento.

Vemos al Sufismo



An Elephant in the Dark

Introduction

The original review of Idries Shah’s The Sufis, written by Nobel Prize winning author Doris Lessing¹.

By Doris Lessing

Citizens of a certain town, mad with curiosity, sneaked a preview of a beast strange to them, an elephant. For safety’s sake it was kept in the dark, and they had to rely on their sense of touch. One, finding its trunk, said it was a hosepipe. Another, that it was a fan: he had touched its ear. A third said it was a kind of pillar, while a fourth reported it must be a living throne. Each was sure he was right; yet none had formed a complete picture; and of the part he had felt, could only talk in terms of things he knew.

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El místico racionalista de Córdoba

 

 

 

 

 

 

Hoy en día la ciudad de Córdoba está llena de turistas que visitan los lugares asociados con su glorioso pasado: la Gran Mezquita, el antiguo Barrio Judío y las ruinas de Medina Azahara a pocos kilómetros al oeste. Se celebran muchas figuras ilustres de la ‘edad de oro’ de los Moros, desde el médico Ibn Zuhr hasta la poetisa Hafsa y el califa Abd al-Rahman III. Uno de los más notables, sin embargo, es el filósofo Averroes, que vivió en la capital andalusí en el siglo XII. Tal es su fama, que una calle, una universidad, un hotel e incluso una escuela de conducir llevan su nombre.

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No podemos vivir en el mundo sin estar condicionados. Incluso el control de la propia vejiga está condicionado. Es absurdo hablar, como lo hacen algunos, de gente no-condicionada. Pero es posible ver por qué el condicionamiento ha tenido lugar, y por qué las creencias de una persona se vuelven por demás simplificadas.
Nadie está tratando de abolir el condicionamiento, meramente describirlo, para que sea posible cambiarlo, e incluso ver dónde es necesario que opere, y dónde no. Una especie de personalidad secundaria, al cual llamamos “yo dominante”, toma el control del hombre cuando su actividad mental no está correctamente balanceada. Este yo, el cual él toma como si fuera su yo real, es de hecho una mezcla de impulsos emocionales y varias piezas de condicionamiento. Como consecuencia de la experiencia Sufi, la gente – en vez de ver las cosas a través de un filtro de condicionamiento sumado a reacciones emocionales, filtro que constantemente descarta ciertos estímulos – puede ver las cosas a través de una parte de sí mismos que sólo puede ser descrita como no condicionada.

P: ¿Está usted diciendo que cuando uno se vuelve consciente de que está condicionado, se puede operar por fuera del condicionamiento? Podría decir, “¿Por qué creo esto? Bueno, quizá es porque…”

Exacto. Entonces estarás a mitad de camino hacia la liberación de tu condicionamiento… o al menos rumbo a mantenerlo bajo control. La gente que dice que tenemos que destrozar el condicionamiento está simplificando por demás las cosas.

Entrevista Psychology Today


Hace mucho más de mil años, en Oriente se escribía que “Antes el Sufismo era una realidad sin nombre; ahora es un nombre sin una realidad”. En la actualidad hay bastantes cultos y bastantes aproximaciones al Sufismo. Algunos de nosotros aún estamos interesados en la realidad, y los nombres no nos preocupan demasiado. Esto es una especie de progreso, pues nos permite registrar que tal o cual culto o grupo, cualquiera sea su nombre, está cumpliendo un rol que sus miembros necesitan. Si se llama a sí mismo “Sufi”, no tenemos que verlo como algo tan dañino, dado que la ventaja para los miembros es que están felices, o felices en su desgracia, se sienten realizados o sienten importancia en su lucha por la realización.

Aspectos descuidados del estudio Sufi

http://idriesshahfoundation.org/es/libros/aspectos-descuidados-del-estudio-sufi/

 

Sufismo