Un grupo de personas que sufrían de lo que se denomina “pensamiento limitado” se dirigió a un Sufi. Le preguntaron:

“¿Por qué nunca contestas preguntas de una manera simple y lúcida, tal como se nos ha enseñado a hacer?”
El Sufi dijo:
“Porque mi trabajo es transmitir lo que tengo que transmitir. Cualquier cosa que digo, y muchas de las que hago, deben seguir un patrón. Si no cumplo mi deber, y en vez de eso hago lo que están intentando obligarme a hacer, me convierto en su instrumento, no en el instrumento de la Verdad.”
Un transeúnte acotó:
“Pero la última vez que se te hizo esa misma pregunta en mi presencia, tu respuesta fue: ‘¡Porque no quiero ser como ustedes!”
EL Sufi levantó la cabeza y dijo:
“Si tan solo te molestases en ponderar las dos respuestas, quizá verías que ambas pueden parecer diferentes, mientras que en realidad poseen el mismo significado.”

El buscador de la verdad

Léelo gratis, aquí:
http://idriesshahfoundation.org/…/libros/el-buscador-de-la…/

Respuestas










El valor de las parábolas

 

Cuál es el valor de las parábolas en “aprender a aprender?”
Esta debería decirte, por medio de sí misma, qué uso tienen:

El hijo de mi padre

Había una vez un Sufi que fue abordado por un posible discípulo.
El Sufi dijo:
“Si digo: El hijo de mi padre no es mi hermano, ¿a quién me refiero?”
El discípulo no lo pudo resolver.
El Sufi le dijo:
“¡Me refiero a mí, por supuesto! Ahora, regresa a tu aldea y olvídate de tus deseos de ser discípulo.”
El hombre volvió a casa, y la gente le preguntó qué había aprendido.

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