El guía, después de todo, es la persona que ha realizado el viaje que el novicio quiere hacer. No solamente sabe lo que el novicio quiere saber, sino que él es lo que el novato quiere llegar a ser. En consecuencia, el discípulo, una vez aceptado por el maestro, no puede juzgar las palabras o acciones de este: tiene que confiar en él. En la práctica, esto significa la total aceptación del hecho de que el maestro sabe más que el novicio mismo acerca de lo que este debería hacer, el ritmo al cual debería progresar, los ejercicios que debería hacer y las disciplinas a las que debería someterse. Si el discípulo no acepta esto, no tiene sentido que se siente a los pies de un maestro. Rechazará la única cosa valiosa que el maestro tiene para ofrecer. Las teorías, los argumentos, las disertaciones pueden ser encontradas en libros; el impacto que una persona puede ejercer sobre otra es un asunto muy diferente. Es esta aceptación de la omnisciencia del maestro, ciertamente en la cuestión del desarrollo del discípulo, la que constituye la base para la sumisión que el novicio debe realizar… y es precisamente por esta razón que no es un estudiante, sino un discípulo.

El guía


We had a problem; we needed to be understood. But when we realized that we couldn’t explain ourselves, then, silence became our friend. Hz. Mevlana (Rumi)

We had a problem


Birds Way film

 

 

 

 

 

It never happened before that the Old Believer community of Periprava (Danube Delta, Romania) did not have a priest – the most important leader of their traditional community. The continuity of such leadership has been kept throughout centuries without the help of any institution: Lipovan priests have always emerged from among the villagers and were educated within the community, with the help of the elders – until now. Leer Más








 

 

 

 

 

 

 

Los Sufis sostienen que pueden alcanzar éxito en el mundo porque hay una relación entre este mundo y el otro; aunque esto no quiere decir que estén apegados a los asuntos mundanos: muy por el contrario. La realidad, por consiguiente, no es tanto lo que tienen, pero si lo que tienen es una atadura para ellos.

La analogía de los “dos mundos” la ofrece el Maestro Hisamuddin, entre muchos otros. Él señala el efecto que el movimiento tiene sobre tu sombra.

Toma este mundo – sugirió – como la sombra, y al siguiente como el sol, a fin de entender la analogía.

Observa ahora que si te mueves hacia tu sombra (el mundo), ella retrocederá; y si la persigues, no podrá ser alcanzada.

Sin embargo, si te mueves hacia el sol (el otro mundo), tu sombra te seguirá.

Aprender a saber
Lee el libro, gratis, aquí:
http://idriesshahfoundation.org/es/libros/aprender-a-saber/

Los Sufis y el éxito mundano