The Alternative

‘I am a hospitable man,’ said Nasrudin to a group of cronies at the teahouse.
‘Very well, then take us all home to supper,’ said the greediest.
Nasrudin collected the whole crowd and started towards his house with them.
When he was almost there, he said:
‘I’ll go ahead and warn my wife: you just wait here.’
His wife cuffed him when he told her the news. ‘There is no food in the house – turn them away.’
‘I can’t do that, my reputation for hospitality is at stake.’
‘Very well, you go upstairs and I’ll tell them that you are out.’
After nearly an hour the guests became restless and crowded round the door, shouting, ‘Let us in, Nasrudin.’
The Mulla’s wife went out to them.
‘Nasrudin is out.’
‘But we saw him go into the house, and we have been watching the door all the time.’
She was silent.
The Mulla, watching from an upstairs window, was unable to contain himself. Leaning out he shouted: ‘I could have gone out by the back door, couldn’t I?’

The Exploits of the Incomparable Mulla Nasrudin:
http://idriesshahfoundation.org/…/the-exploits-of-the…/ 


Una noche, caminando por una carretera desierta, el Mulá Nasrudín vio un grupo de jinetes que galopaba hacia él. Su imaginación comenzó a trabajar: se vio capturado y vendido como esclavo, o reclutado por el ejército. Nasrudín salió disparado, trepó el muro de un cementerio y se acostó en una tumba abierta. Perplejos por su extraño comportamiento, los hombres – viajeros honestos – lo siguieron. Lo encontraron tendido, tenso y tembloroso. “¿Qué haces en esa tumba? Te vimos huir.¿Podemos ayudarte?” “El hecho de que puedan hacer una pregunta no significa que haya una respuesta directa”, dijo el Mulá, que ahora se dio cuenta de lo que había sucedido. “Todo depende de vuestro punto de vista. Sin embargo, si insisten en saberlo: yo estoy aquí por ustedes, y ustedes están aquí por mí.”

Las hazañas del incomparable Mulá Nasrudín: Ya puedes leer la nueva traducción de forma gratuita en nuestro sitio, o comprar el libro en formato papel + ebook: https://idriesshahfoundation.org/…/the-exploits-of-the…




Al oír que un hombre quería aprender el idioma kurdo, Nasrudín ofreció enseñarle. Su propio conocimiento de esa lengua se limitaba a unas pocas palabras.
“Comenzaremos con la palabra que en kurdo significa ‘sopa caliente’” dijo el Mulá. “En kurdo, se dice ‘aash’.”
“No entiendo muy bien, Mulá. ¿Cómo dirías ‘sopa fría’?”
“Nunca se dice ‘sopa fría’. A los kurdos, la sopa les gusta caliente.”

Las ocurrencias del increíble Mulá Nasrudín
Más cuentos, gratis, aquí:
http://idriesshahfoundation.org/es/libros/las-ocurrencias-del-increible-mula-nasrudin/

Una palabra para ello



O Escorpião ” vale muito apena ler”.
Um mestre do Oriente viu quando um escorpião estava se afogando e decidiu tirá-lo da água, mas quando o fez, o escorpião o picou. Pela reação de dor, o mestre o soltou e o animal caiu de novo na água e estava se afogando de novo. O mestre tentou tirá-lo novamente e novamente o animal o picou. Alguém que estava observando se aproximou do mestre e lhe disse:
— Desculpe-me, mas você é teimoso! Não entende que todas às vezes que tentar tirá-lo da água ele irá picá-lo?
O mestre respondeu:
— A natureza do escorpião é picar, e isto não vai mudar a minha, que é ajudar.
Então, com a ajuda de uma folha o mestre tirou o escorpião da água e salvou sua vida.

Não mude sua natureza se alguém te faz algum mal; apenas tome precauções. Alguns perseguem a felicidade, outros a criam. Preocupe-se mais com sua consciência do que com a sua reputação. Porque sua consciência é o que você é, e sua reputação é o que os outros pensam de você. E o que os outros pensam, não é problema nosso… é problema deles.

A Perfumed Scorpion  – Un Escorpión Perfumado


Al escuchar ruidos extraños en su casa, el Mulá se asustó y se escondió en un armario.
En el curso de su búsqueda, los dos ladrones abrieron la puerta y lo encontraron acurrucado allí.
“¿Por qué te estás escondiendo de nosotros?”, preguntó uno de ellos.
“Me escondo porque me siento avergonzado de que no haya nada en esta casa digno de vuestra atención”.
Las hazañas del incomparable Mulá Nasrudín

Los ladrones



 

Cuando yo tenía quince años, la Unión Soviética invadió y ocupó Afganistán. Mientras preparábamos arroz pilau poco tiempo después de eso, expresé una cierta ansiedad que había estado por un tiempo creciendo en mi interior. ¿Cómo podía nuestro padre esperar que fuésemos verdaderos afganos cuando habíamos crecido fuera de una comunidad afgana? Al regresar a casa, ¿no seríamos los niños forasteros, extranjeros en nuestra propia tierra? Esperé, y posiblemente deseé, el reconfortante relato de nuestro triunfal y eminente retorno a Paghman. No sucedió. Mi padre se veía cansado y triste. Su respuesta me sorprendió: “Les he dado cuentos para reemplazar una comunidad. Ellos son tu comunidad.”

Leer Más

Cuando yo tenía quince años