Hay muchos pasajes místicos

Hay muchos pasajes místicos en el libro sagrado de los musulmanes, así como en las tradiciones del Profeta. Uno es: “Estamos más cerca de él (el hombre) que su vena yugular”; otro: “Él está contigo donde quiera que estés”; y: “Él está en sus propias almas: ustedes no Lo perciben”.Estas son declaraciones generales; pero los exponentes Sufis ponen énfasis en la sura XVIII (verso 65 y siguientes), que ofrece una estrecha analogía con la enseñanza y los Maestros Sufis. En este capítulo, un maestro con conocimiento especial (a quien muchos llaman Khidr, el guía errante) se encuentra con Moisés y le enseña que en la vida hay significados más allá de las apariencias: una clásica afirmación Sufi.Moisés pide que le enseñe la verdad, pero el hombre responde, “¡No serás capaz de tener paciencia conmigo!” Moisés, sin embargo, persiste y se compromete a obedecer al forastero en todo.Comienzan un viaje, del mismo modo que los Sufis denominan “un viaje” a seguir el Sendero, con el pacto de obediencia y paciencia, y que Moisés no hará preguntas.Primero se topan con una barcaza, que el maestro barrena. Moisés pregunta por qué lo hizo, ya que podría ahogar a quienes estaban en ella: “¡Realmente, has hecho algo extraño!”El guía responde, “¿Acaso no te dije que eras incapaz de tener paciencia conmigo?”El texto continúa:Moisés dijo, “No me reprendas por olvidar, ni me aflijas creándome dificultades”.Prosiguieron su camino hasta que, al encontrarse con un joven, el guía lo asesinó. Moisés dijo, “¿Has asesinado a un inocente que no hubo asesinado a nadie? ¡Sin duda has cometido un acto repugnante!”El maestro respondió, “¿Acaso no te dije que eras incapaz de tener paciencia conmigo?”Moisés acordó nuevamente permanecer en silencio, añadiendo que si en el futuro pusiese en duda cualquiera de los actos de su mentor, este podría apartarlo de su compañía.Entonces prosiguieron, hasta que se toparon con los habitantes de un pueblo; les pidieron comida, pero ellos les negaron la hospitalidad. Allí encontraron un muro a punto de derrumbarse, pero el guía lo enderezó. Moisés le reprochó a su maestro que ayudase a aquellos que no habían sido muy amables, pues fue incapaz de contenerse.El maestro misterioso dijo: “Aquí es donde tú y yo nos separaremos. Ahora te diré la interpretación de aquello sobre lo que has sido incapaz de tener paciencia”.Explicó que la barca pertenecía a gente pobre. Al hacerla inservible, hundiéndola bajo el agua, se había asegurado de que un rey usurpador que se estaba apoderando de todas las barcas no la encontrase. Cuando el tirano hubiese desaparecido, los pobres serían capaces de rescatar el bote y ganarse la vida con él.El joven, de haberle perdonado la vida, habría crecido y se habría convertido en un peligro para otros. “En cuanto al muro, pertenecía a dos jóvenes huérfanos del pueblo. Había, allí debajo, un tesoro enterrado sobre el cual tenían derecho. Su padre había sido un hombre virtuoso. De modo que el Señor deseaba que alcanzasen la edad adulta y que desenterraran su tesoro. No lo hice por mi propia voluntad. Tal es la interpretación de aquello sobre lo que fuiste incapaz de tener paciencia”.Esta metáfora transmite precisamente el modo en el cual el Maestro Sufi lleva a cabo su función en la vida. Nótese que el discípulo, si es incapaz de seguirle el ritmo a su maestro, tendrá que ser despedido. Por mucho que lo intente, permanecerá en su propio nivel.Acaso los teólogos argumenten que Moisés tiene que ser un iluminado para poder desempeñar una función profética y transmitir mandamientos divinos relacionados con prácticas espirituales y comportamiento mundano, la esencia de la religión conocida. Pero ellos serían solo aquellos que aceptan el misticismo. Para muchos teólogos ortodoxos de la mayoría de las religiones, el misticismo es anatema. Como lo dice el Akhlaq-i-Mohsini:El pájaro que no tiene conocimiento del agua pura Tiene su pico en agua salada todo el año.Agua pura es un término técnico, con un significado específico entre los Sufis.Cuando escuchan o leen esta historia, algunos siempre se preguntarán – internamente o de otra forma – por qué deberían confiar hasta tal punto en un maestro. Otros incluso cuestionarán si realmente han de confiar en absoluto. La respuesta Sufi a esto es que, simplemente, sin semejante confianza no es posible el aprendizaje. Husain Waiz Kashifi, en Luces de Canopus, dice:La persona que no ha visto el rostro de la confianza… no ha visto nada.La persona que no ha encontrado satisfacción… no ha encontrado nada.

Pensamiento y acción Sufi

Disponible por primera vez en español, en formato papel + ebook. También lo puedes leer gratuitamente aquí:https://idriesshahfoundation.org/…/sufi-thought-and-action

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