Entrevista con James Burke – Idries Shah Foundation

¿Hasta qué punto será el futuro ‘futurista’ y en qué medida empezará a parecerse cada vez más al pasado?

‘Futurista’ es una palabra firmemente enraizada en su contexto contemporáneo. Por lo tanto, las perspectivas del futuro descritas por Julio Verne, H G Wells o en el mundo de Buck Rogers eran todas muy diferentes. Supongo que dentro de cincuenta años el futuro será (como es el presente) un entorno reconocible que contiene detalles que no entendemos. Como hubiera sido el caso de las personas hace cincuenta años con respecto a nuestro mundo moderno: personas vestidas y siguiendo rutinas diarias como antes, pero (con teléfonos inteligentes) hablando con pequeñas cajas, o aparentemente rodando películas de sus amigos con las mismas cajas pequeñas. O a veces hablando solo. Durante los próximos cincuenta años no puedo ver ningún retorno al pasado.

Sin embargo, creo que más allá de esos cincuenta años el impacto de la nanotecnología y de la computación semi-inteligente comenzará a traer un cambio realmente importante, tal vez tan grande como cualquier cambio desde que dejamos de vivir en cuevas. Estoy pensando principalmente en el ‘nano-fabricante’, un objeto que se encontrará en casa de todos en algún lugar que usará la tierra, el aire y el agua para fabricar cualquier cosa, desde el nivel atómico, totalmente gratis. Y al mismo tiempo: el desarrollo de computadoras un millón de veces más poderosas que las de hoy en día y cada una del tamaño de una mota de polvo, e integradas ubicuamente (incluso encima de, o dentro de, las personas). Un internet de miles de millones de ‘motes’ manejaría a la sociedad segundo a segundo, utilizando análisis predictivos y la ciencia de los ‘datos grandes’ para determinar lo que la sociedad quería, y luego hacer que sucediera. Creo que las ramificaciones sociales de esto alterarán radicalmente a la sociedad hasta hacerla prácticamente irreconocible para nosotros en la actualidad. Sin dinero, sin trabajos, sin gobierno, comunicación con hologramas 3D, una diáspora fuera de las ciudades hacia pequeñas comunidades totalmente autónomas. Me imagino que las personas se verán muy parecidas en cuanto a su ropa y comportamiento personal.

Usted lleva toda la vida analizando los desarrollos tecnológicos y sus costes y beneficios. ¿Cuáles son sus conclusiones?

Con el tiempo, el ritmo acelerado del avance tecnológico y científico ha metido a nuestras instituciones bajo una tensión cada vez más intensa. El cambio ya viene demasiado rápido como para ser administrado por instituciones como nuestros sistemas educativos o gubernamentales. Estos fueron creados en el pasado para resolver problemas del pasado con la tecnología del pasado, y la mayoría de ellos como mucho han llegado al final del siglo diecinueve en cuanto a su manera de pensar y actuar. Tenemos que utilizar la tecnología de la información y las comunicaciones ahora para comenzar a educar e informar de manera urgente a ambas instituciones de la educación y el gobierno si queremos manejar el período de extrema turbulencia social que nos espera al pasar del viejo mundo ‘físico’ al nuevo mundo ‘digital’.

¿Cuáles son las cualidades que uno necesita para adivinar el futuro con mayor precisión?

‘Cualidades’ es una palabra difícil, así que la dejaré a un lado. Primero uno necesita un rango de información lo más amplio posible sobre cada aspecto de la sociedad actual que está en proceso de cambio. En muchos casos, el cambio puede seguir ciertas tendencias, así que muchas veces sigue el mismo patrón de lo que ya existe pero cada vez más eficiente, más rápido, más individual, etcétera. Pero los cambios más impactantes son los inesperados, y lo único que puedes hacer para preverlos es tratar de pensar de una manera original. Sin embargo, estos cambios se deben en general a eventos o elementos nuevos de las cuales estamos, o no pudimos estar, conscientes. Por ejemplo: la máquina de vapor de James Watt tuvo éxito gracias a los desarrollos que salían de la destilación del whisky. La electricidad fue descubierta gracias a dificultades con la navegación en alto mar. En cuanto a este tipo de futuro, lo mejor que se puede hacer es seguir siendo lo más flexible posible, por lo que parte de una preparación exitosa para el cambio es asegurarse de que las instituciones sociales tengan incorporados procedimientos de ‘emergencia’ para al menos hacer frente a la turbulencia de la transición a medida que nos adaptamos al nuevo futuro.

¿Crees que los cuentos tradicionales tienen lecciones para el siglo XXI?

No estoy seguro de lo que quiere decir con ‘cuentos tradicionales’. Hay un grano de verdad en el dicho: ‘Aquellos que no aprenden las lecciones de la historia están condenados a repetirlas.’ En este sentido limitado, supongo que un ejemplo podría ser la introducción de la impresión, que trajo impactos inesperados que podrían dar indicaciones sobre cómo podemos lidiar hoy en día con los efectos de las redes sociales y las tecnologías asociadas.

¿Cuáles son los desarrollos científicos que más le interesan ahora?

La nanotecnología. Creo que muchos, si no todos nuestros problemas actuales con la contaminación, el hambre, el suministro de agua potable, la salud, la educación, el gobierno, la degradación ambiental, el cambio climático, el agotamiento de recursos y el suministro de energía, serán resueltos o mejorados por la nanotecnología en los próximos veinte o treinta años. Luego vendrá el nano-fabricante que ya he comentado.

¿Qué le ha sorprendido más sobre el desarrollo del planeta en los últimos 50 años?

La gran velocidad con la que las cosas han cambiado, particularmente en cuanto a la rapidez con que la tecnología ha superado a las instituciones sociales y su capacidad para lidiar con los cambios que hemos visto. Como ya he dicho, hemos tenido los medios para gestionar el avance tecnológico para el bien común, pero nuestras instituciones (y particularmente el gobierno) no han podido mantenerse adecuadamente al tanto de los cambios, por lo que todavía estamos abordando las consecuencias sociales de cambio del siglo XXI con herramientas más adaptadas al siglo XIX. Esto sobre todo en cuanto a los gobiernos. La democracia parlamentaria fue una solución para la falta de comunicaciones siglos atrás, por lo que sólo los representantes podían administrar la tarea de servir la voluntad del pueblo. Hoy en día, con las telecomunicaciones omnipresentes, necesitamos desarrollar urgentemente un sistema (y este es quizás el paso más importante que podríamos tomar para construir un futuro mejor) que vincule los avances en la tecnología de las comunicaciones con nuevos programas de enseñanza que podrían llegar a arrastrar a nuestras instituciones educativas fuera de la mezcla de la irrelevancia del siglo XVIII y la carrera hacia el fondo, de la que sufren en la actualidad.

James Burke es escritor, historiador de la ciencia y presentador de programas de televisión

Link original: https://idriesshahfoundation.org/es/entrevista-con-james-burke/

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