Analizar estos cuentos especiales es privarlos de su valor instrumental:

Analizar estos cuentos especiales es privarlos de su valor instrumental: así como desarmar un martillo significaría que este dejaría de ser un martillo. Los cuentos han sido utilizados desde la antigüedad inmemorial como portadores de conocimiento e instrumentos de comprensión. Pero tienen que ser correctamente experimentados. He aquí uno de los pocos que pueden ayudar en esta experiencia, y nada más puede decirse sobre el tema:

El viaje

Un hombre viajaba con un Sufi cuando cayó la noche, y ambos estaban cansados y hambrientos. El maestro pidió comida en una casa humilde y el morador, un pobre hombre, les dio todo lo que tenía.

A la mañana, el Sufi dijo: “Dios te bendiga a ti y a tu casa”, y los dos viajeros continuaron su camino.

Luego de haber dado unos pocos pasos, el discípulo dijo: “Seguramente no hemos recompensado a ese hombre por su generosidad. ¿No podrías darle algo más que simples bendiciones?”

“Ha tenido suficiente; más no sería mejor”, dijo el maestro.

Pero el discípulo de corazón blando inclinó la cabeza e insistió, con toda la cortesía que podía utilizar, en que ‘todos están destinados a hacer lo que pueden por los otros…’.

“Muy bien”, dijo el Sufi. “Te dejaré ver lo que sucede.”

Volvió y llamó a su anfitrión, diciéndole:
“Hay un tesoro enterrado en tu jardín. Está bajo ese manzano. Desentiérralo y prospera.”

Los dos partieron nuevamente, y vagaron durante un año. Sucedió que pasaron otra vez por el mismo camino, hambrientos y cansados, cuando vieron que la casa ya no estaba allí; había sido reemplazada por un palacio. El antiguo y amable morador era ahora un gran señor, y todos los habitantes de la región sufrían su tiranía.

“¿Qué me dices ahora”, preguntó el maestro.

“Comprendo lo sucedido”, dijo el discípulo. “Pero si sabías que sucedería esto, ¿por qué lo hiciste cuando te lo pedí? De hecho, has provocado que este hombre se convierta en un opresor.”

El maestro hizo un gesto con la mano, y su discípulo vio que habían vuelto a las condiciones del año anterior. Ya no había rastros del tirano: estaban contemplando el rostro sonriente del humilde campesino, diciéndoles adiós. Fue en ese momento que el discípulo advirtió que el maestro Sufi había desaparecido. Desde entonces no lo ha encontrado… y eso fue hace ya muchos años.

Aprender a aprender
El libro, gratis, aquí:
http://idriesshahfoundation.org/…/libr…/aprender-a-aprender/

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