¿ La Estimulación Cerebral Profunda Puede Fortalecer La Mente De Los Soldados?

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Casi el 20% de los soldados volvieron del combate en Afganistán e Irak con un trastorno de estrés postraumático (TESP) o depresión mayor, de acuerdo con un reporte en el 2008 de RAND Corporation. Muchos experimentan pesadillas y flashbacks constantes y muchos no pueden vivir una vida normal. En el 2010, al menos 22 veteranos se suicidaron por día, de acuerdo con el Departamento de Asuntos Veteranos. En su libro Demon Camp, la autora Jen Percy describe a veteranos dañados que han sido exorcizados para aliviar los síntomas del TESP.

Como parte de la Iniciativa BRAIN del Presidente Obama, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzada de la Defensa federal (DARPA) planea gastar más de $70 millones en los siguientes 5 años para desarrollar aparatos novedosos que podrían ayudar en los trastornos neurológicos como TEPS. DARPA está particularmente interesado en un tipo de tecnología llamado Estimulación Cerebral Profunda (DBS). DBS consiste en insertar un delgado electrodo a través de un pequeño orificio en el cráneo en una parte específica del cerebro; el electrodo luego se conecta mediante un cable aislante a una batería bajo la piel; la batería luego envía impulsos eléctricos a través del cable al cerebro.

Aproximadamente unas 100,000 personas alrededor del mundo hoy día tienen un implante de DBS para aminorar los efectos de la enfermedad de Parkinson, epilepsia y depresión mayor.

Hay evidencia de que DBS también ayuda con el TESP. Estudios de neuroimagen funcional indican que la hiperactividad de la amígdala es la responsable de los síntomas del TESP. En modelos animales con TESP, se ha encontrado que el DBS es más efectivo que los tratamientos actuales que usan inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

El programa DARPA SUBNETS busca nueva neurotecnología para analizar actividad neural entre sub-redes cerebrales para permitir a las terapias de la próxima generación hacerse a la medida del paciente.

DARPA quiere desarrollar la siguiente generación de estimuladores cerebrales profundos (llamados DBS+) que no necesitan la entrada del usuario y que pueden a) leer y monitorear las actividades del cerebro en tiempo real usando una grabación neural, y b) intervenir en estas actividades de una manera automática a través de estimulación eléctrica.

DARPA comunicó oficialmente que su meta es tratar a los soldados que han tenido TEPS y otros trastornos neurológicos relacionados. Sin embargo, una vez que el DBS+ se desarrolle, teoréticamente también podría usarse para reforzar la mente de los soldados. Por ejemplo, el DBS+ podría ser usado para anticipar un TESP. Imagine que un soldado acaba de experimentar un evento potencialmente traumático. El DBS+ podría ser usado para detectar y categorizar la reacción emocional en la amígdala. Como una alerta de tsunami, podrían haber diferentes categorías. Si el DBS+ detecta una reacción de Categoría 4, podría automáticamente reducir la actividad en la amígdala hasta cierto grado. Si el DBS+ detecta una reacción de Categoría 5, podría alentar a la amígdala hasta detenerla.

 

Cuando la fuerza emocional de la memoria es reducida, la memoria tiende a no consolidarse tan fuertemente en una memoria a largo plazo. De hecho, en el ambiente militar y en el no militar, el bloqueador-beta propranolol se ha utilizado para amortiguar la fuerza emocional de la memoria de uno para poder reducir el trauma emocional potencial. Al monitorear el cerebro en tiempo real e intervenir cuando es necesario, el DBS+ tiene el potencial de ser más preciso y eficiente mientras que tiene menos efectos secundarios.

 

El equipo de investigación liderado por el Hospital General de Massachusetts usará una combinación de electrodos comerciales y también de tecnología de vanguardia desarrollada por Draper Labs para crear un sistema novedoso. El diseño propuesto se enfocará en un muy bajo perfil, un aparato de interface herméticamente sellado capaz de recargarse mediante un acoplamiento inductivo.

Una vez que el DBS+ sea desarrollado, podría también usarse para modular otras emociones. Imagine que un soldado esté a punto de entrar en combate. El DBS+ podría usarse para reducir/eliminar el miedo y/o incrementar la valentía al incrementar la adrenalina del soldado, casi al igual que las drogas psicotrópicas como la anfetamina que ya utilizan ahora algunos soldados. En modelos animales, el DBS reduce la expresión del miedo cuando se aplica al área dorsal del estriado ventral.

El desarrollo de DBS+ levantará preguntas ya conocidas pero importantes sobre el desarrollo de todas las nuevas biotecnologías, incluyendo su seguridad y sus riesgos. También el DBS+ es probable que provoque preguntas éticas que ya están al aire como su autenticidad y su alienación. Por ejemplo, después de usar el DBS, algunos pacientes han dicho cosas como “Durante esos años de enfermedad, estaba como dormido. Pero ahora voy a retomar mi vida”. Otros han dicho cosas como “No me reconozco ahora”.

Los beneficios del DBS+ tendrán que ser medidos en cuanto a su daño potencial e incomodidad o desorden del sentido de uno mismo. Además, el DBS se conoce por tener efectos secundarios positivos y negativos no intencionales. En algunos pacientes con Parkinson, el DBS les ha quitado los temblores pero también su pasión por llevar una vida activa. En otros pacientes con Parkinson, el DBS los ha hecho sentir “bien” y “felices” aunque no haya podido reducir los síntomas. Estos temas harán el DBS+ una tecnología futura que es probable que genere debates públicos serios.

Aun cuando el DBS+ es algo seguro, las personas, con razón, estarán preocupadas por que los soldados puedan ser forzados a usar este tipo de modificación cerebral. Imagine que los soldados sólo se equipen con el DBS+ dando su consentimiento, después de haber sido apropiadamente informados de los varios riesgos y beneficios. ¿Se comunicarán todas las preocupaciones éticas que han surgido? Probablemente no.

Aún cuando haya un consentimiento, podrían haber formas sutiles de coerción. La estructura militar de comando es jerárquica. Esto podría hacer del “consentimiento” algo lejos de ser voluntario. Si un oficial en comando recomienda fuertemente el uso de DBS+, ¿esto no tendría una influencia en la elección de sus oficiales subordinados? También podrían haber formas sutiles y no tan sutiles de presión por parte de los compañeros. Un soldado podría estar de acuerdo en el uso de DBS+ sólo por no querer estar en contra a sus compañeros. Además, si un soldado no usa DBS+ podría tener una desventaja competitiva. Los soldados con DBS+ podrían ser más confiables bajo presión que los soldados sin DBS+ y así podrían tener más probabilidad de tomar más responsabilidad.

 

¿Podríamos sólo prohibir el uso de DBS+ en el ejército, así como prohibimos el uso de esteroides en los deportes? No es claro si esta es una opción viable. Los soldados ya están involucrados en otras maneras. Ellos tienen acceso a lentes de visión nocturna, helicópteros Apache y drogas como Modafinil para mejorar la alerta y Ritalin para mejorar la atención. También, prohibir las drogas en el deporte usualmente es hecho por una cuestión de justicia, pero esta razón es poco probable que influencie a una institución del ejército o del estado. ¿Podría un soldado decir voluntariamente que no al uso de armas avanzadas para el combate? Además, si un enemigo adquiere esta tecnología y la utiliza, esto indudablemente será un mayor incentivo para su uso.

Otros podrían estar preocupados de que el DBS+ tenga como consecuencia soldados sin conciencia que matarían indiscriminadamente de maneras que están fuera de proporción razonable. Esta es una preocupación seria e importante. Interesantemente, esto podría ser un problema “técnico”.

Los implantes cerebrales que reducen o eliminan nuestro sentido de moralidad son más moralmente indeseables y no son una mejoría en sí mismos. Los esfuerzos deben estar en asegurar el desarrollo de implantes cerebrales que no tengan estos efectos secundarios indeseados. En el corto plazo, los implantes cerebrales que desarrollemos podrían ser imperfectos. Y si es así, esta podría ser una buena razón para prohibir estos aparatos en el corto plazo. El asunto teórico interesante será lo que podría suceder cuando hayamos perfeccionado la tecnología y tengamos implantes cerebrales que puedan permitir a un soldado matar en el momento adecuado, por las razones adecuadas y en una manera proporcionada. ¿Seguiríamos teniendo problemas éticos con los soldados que usen dicha tecnología?

 

 


Por: Matthew Liao / 4 septiembre 2014 / Scientific American

Link: http://blogs.scientificamerican.com/mind-guest-blog/2014/09/04/could-deep-brain-stimulation-fortify-soldiers-minds/

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