Sorprendente verdad sobre el pensamiento Obsesivo-Compulsivo

Imagen

Resumen: Las personas que revisan sus manos para ver si están limpias o imaginan sus casas incendiadas no están solas. Una nueva investigación global muestra que el 94% de las personas experimentan pensamientos, imágenes y/o impulsos no deseados, entrometidos. 

Las personas que miran sus manos para ver si están limpias o que imaginan que su casa puede estar en llamas no están solas. Una nueva investigación de la Universidad de Concordia hecha con 15 otras universidades alrededor del mundo, muestra que el 94% de las personas experimentan pensamientos, imágenes e impulsos no deseados.

 

El estudio internacional, conducido por el profesor de psicología de Concordia, Adam Radomsky, y publicado en la Revista Obsesivo-Compulsivo y Trastornos Relacionados, examinó a personas en los seis continentes.

 

Radomsky y sus colegas encontraron que estos pensamientos, imágenes o impulsos sintomáticos del trastorno obsesivo compulsivo (TOC) son generalizados.

 

“Este estudio muestra que el problema no son los pensamientos o imágenes no deseados — es lo que haces con ellos,” dijo Radomsky. “Y esto debe estar en el corazón de nuestras intervenciones cognitivas y conductuales para ayudar a la gente a superar el TOC.”

 

Es decir, los terapeutas  podrán enfocarse en aplicar tratamientos efectivos que podrán funcionar en muchas culturas.

 

Como señala Radomsky, “Confirmar que estos pensamientos son extremadamente comunes nos ayuda a tranquilizar a nuestros pacientes que tal vez piensen que son muy diferentes al resto de las demás personas.”

 

“Por ejemplo, muchas personas que tienen un pensamiento entrometido sobre brincar de un balcón o de una plataforma del metro podrían decirse a sí mismos que es extraño o tonto pensar esto, mientras que una persona con TOC se preocuparía de que estos pensamientos signifiquen que son suicidas. Los pacientes con TOC experimentan estos pensamientos más a menudo y les afectan más, pero los pensamientos por sí mismos parece que no son diferentes a los que tiene el resto de la población.”

 

Para los investigadores que desarrollan tratamientos efectivos basados en evidencia para la salud mental, reconocer cómo estos pensamientos intrusos son generalizados también puede ofrecer un estímulo para usar terapias cognitivas y conductuales en multiculturas.

 

“Somos más similares de lo que somos diferentes,” dijo Radomsky. “Las personas con TOC y trastornos relacionados son similares al resto de los demás.”

 

Sobre el estudios

 

Los investigadores evaluaron a 777 estudiantes universitarios en 13 países en los seis continentes, incluyendo Canadá, Argentina, Australia, Francia, Grecia, Hong Kong, Irán, Israel, Italia, Sierra Leone, España, Turquía y los Estados Unidos.

 

Los participantes respondieron si habían tenido al menos un pensamiento intruso, no deseado, en los tres meses anteriores. Para asegurarse de que los participantes reportaran estos pensamientos intrusos, los investigadores trabajaron con ellos para distinguir entre preocupaciones, rumiaciones sobre eventos previos e intrusiones no deseadas. Estas pueden ser una frase (“¿Cerré la puerta de la entrada?), una imagen (una foto mental sobre su casa en llamas) o una ansia (por ejemplo, el deseo de herir a una persona). Dentro de los muchos pensamientos intrusivos reportados por los participantes, los más comunes fueron sobre contaminación, agresión y duda.

 

Abril 8, 2014 / Universidad de Concordia /


 

Estudio en inglés: http://www.sciencedaily.com/releases/2014/04/140408122137.htm

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s