Cómo Transformar El Tiempo Cocinando En Tiempo Meditando

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La meditación: como poner dinero en los ahorros, es una de las cosas que sabemos que debemos hacer por un millar de beneficios, pero la vida se interpone, y a veces es difícil sentarte en el cojín de meditación. Cerrar los ojos y respirar profundo tiene sus ventajas; estar en contacto con nuestro ser interno, estar calmados, profundizar tu respiración, incrementará tu atención mental y nos hará en general mejores personas, ¿cierto?

¿Fácil, no?

Excepto si no tienes tiempo para meditar. Si tu casa es como la mía te dará mucho gusto despertar antes que tus hijos, hacer algo de té verde y ponerte a meditar, te acomodas… inhalar… exhalar…

Cuando se trata de unos piececitos más barriguitas vacías, se levantarán por un desayuno. Total de tiempo de meditación – 12 segundos. Creo que tienes que cocinar al menos una vez al día, ¿no? O una vez a la semana si eres una mamá que congela todo como yo.

¿Y porqué no meditar mientras cocinas?

De cualquier manera tienes que poner atención mientras deslizas el cuchillo entre tus dedos. Cuando NO estas presente haces cosas como poner sal en tu café, o agregar chile en lugar de paprika en tu cena y terminar muy enchilada.

Si no eres muy fanática de cocinar, estar presente mientras cocinas tal vez te haga disfrutarlo. Si estás presente, sólo hay felicidad.

Aquí están siete consejos prácticos para meditar mientras mides, mezclas y marinas:

 

  • Pon tu teléfono lejos para minimizar las distracciones.

Trata la cocina como si fuera el único trabajo que necesitas hacer por el momento. ¿Apagas tu teléfono para meditar o hacer yoga? Sin checar Facebook, notificaciones de Twitter, y cualquier otro sonido que te mantenga distraído.

 

  • Comienza con un espacio que te haga sentir mejor.

Si tu cocina tiene muchos trastes sucios y cartas para leer, te sentirás agobiada. Integra la limpieza y el trabajo de preparación en tu práctica de meditación. Enfócate en una tarea a la vez antes de moverte a la siguiente.

 

  • Cuando tu espacio se sienta bien, comienza.

Toma un par de respiraciones, mira a tu alrededor y asegúrate de que tienes todo lo que necesitas, luego haz una pequeña nota mental “ahora voy a comenzar”, y comienza.

 

  • Usa todos tus sentidos: vista, oído, tacto, gusto, olfato.

Escucha el sonido de la estufa cuando entra el gas y enciende. Siente la forma de una cebolla, cierra tus ojos y huélela. Rólala en tus manos y siéntela al tacto, nota el sonido que hace.

 

  • Cierra tus ojos para aumentar tus otros sentidos y realmente oler tu comida.

Mientras tus verduras sudan y tu ajo se sancocha, cierra tus ojos, abre un poco tus labios e inhala con toda tu cara.

 

  • Enfócate en la tarea que estás haciendo.

Pon la olla, pela las papas, abre el horno, agrega sal. Trata de hacer esto sin otra actividad a un lado, o sin pensar algo mas en tu cabeza.

 

  • Haz de las comidas algo especial.

Esta práctica meditativa no debe terminar cuando termine la cena. Enciende una vela, siéntate y disfruta tu comida usando todos los sentidos que usaste para prepararla. Elige un bocado con tu tenedor, cierra tus ojos, inhala. Toma otro bocado, detente y nota cómo se siente la comida en tu lengua.

 



Por: Jacqueline Fisch / 4 Abril 2014 / Mind Body Green

 

Link: http://www.mindbodygreen.com/0-13197/how-to-turn-cooking-into-meditation-time-for-you.html

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