El así llamado problema de comunicación, que atrae tanta atención, gira sobre suposiciones que son inaceptables para el Sufi. El hombre ordinario dice: “¿Cómo puedo comunicarme con otro hombre más allá de las cosas muy comunes?” La actitud Sufi es que “la comunicación de las cosas que han de ser comunicadas no puede evitarse. No es que haya que encontrar otro medio.”

En uno de los cuentos, Nasrudín y un yogui representan el papel de dos personas corrientes que, de hecho, no tienen nada que comunicarle al otro.

Un día Nasrudín vio un edificio de extraño aspecto ante cuya puerta se hallaba sentado un yogui contemplativo. El Mulá decidió que aprendería algo de aquella impresionante figura, y entabló una conversación preguntándole quién y qué era.
“Soy un yogui”, dijo el otro, “y paso mi tiempo intentando alcanzar la armonía con todos los seres vivos.”

“Esto es interesante”, comentó Nasrudín, “porque una vez un pez me salvó la vida.”
El yogui le rogó que lo acompañara, diciendo que durante toda una vida dedicada a armonizarse con la creación animal nunca había estado tan cerca de dicha comunión como Nasrudín.

Luego de haber pasado varios días en contemplación, el yogui le rogó al Mulá que le contase más de su maravillosa experiencia con el pez, “ahora que ya se conocían mejor”.

“Ahora que te conozco mejor”, dijo Nasrudín, “dudo de que puedas beneficiarte de lo que tengo para contar.”

Pero el yogui insistió. “Muy bien”, dijo Nasrudín. “Es cierto, el pez realmente me salvó la vida. En aquel entonces me es-taba muriendo de hambre, y él me alimentó durante tres días.”

Los Sufis

La nueva traducción está disponible en todos los formatos: impreso (tapa blanda y dura), eBook y muy pronto el audiolibro.

También lo puedes leer gratis, aquí:

https://idriesshahfoundation.org/es/books/los-sufis/

Problema de comunicación